El Pícaro y el Pirata | Artículo de Lluís Bassets
[Reproducimos aquí por su interés un artículo de Lluís Bassets que ofrece una interesante visión sobre lo pícaro]
El pícaro es listo por definición. El hambre que pasó es lo que define su inteligencia. De ella aprendió a fascinarse por el poder y sobre todo por sus pompas. Conforman el espejo en el que se ve a sí mismo, cuando crezca. Sus relojes, sus coches, sus mansiones, sus barcos. Por eso se arrima al poderoso, le imita, le seduce, le engaña, le convence para que le convierta en su ahijado, su heredero, su sustituto, su sombra, su cuerpo y su alma al fin, hasta ser él mismo el poderoso al desnudo que viste y calza y encuentra un pícaro que también le ría las gracias.
De mayor quiere ser como él, pero mientras tanto se contenta con que le ayude a salir de la necesidad en que se encuentra. Por eso no pone límites a sus cucamonas y lisonjas. Puede ir más lejos que el pirata en su descaro. Los asaltos y crímenes que al propio bucanero avergüenzan se convertirán en su boca en proezas de su oficio glorioso. El vicio en virtud. El crimen en beneficio para la humanidad. La avaricia en generosidad. Y la vejez en inmortalidad.





